La Ley de Economía sostenible (1), propuesta en mayo de 2009, y aprobada el 2 de marzo de 2011, incluye una reforma de la Ley de propiedad intelectual (2) y de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (3) vigentes en su Disposición adicional segunda. En ella, se determina que una Comisión de expertos designada por el Ministerio de cultura sea quien decida el cierre de webs en caso de vulneración de derechos de autor en internet o de un delito de piratería.
virtual_2.jpgTodo esto ha generado un debate en torno a la libertad de expresión, el control gubernamental, el derecho a la libre comunicación y, cómo, la propiedad intelectual de los archivos. La Ley Sinde, denominada así en honor a la Ministra de cultura Ángeles González Sinde (4), y filtrada a través de Wikileaks, ha sido impulsada por las protestas de las industrias culturales estadounidenses y de la Coalición española, que agrupa industrias de cine, música, software, videojuegos, libros, y medios de comunicación.
El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de internet argumenta que la Ley no tiene límites y puede bloquear webs sin intervención judicial, y sin una investigación pormenorizada del asunto.
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La piratería es un concepto despectivo relativo a las descargas o consumo en streaming presuntamente ilegales de contenidos de la red. El intercambio libre de productos culturales hace referencia a un nuevo modelo de mercado audiovisual que, gracias a internet, está modificando el calificado como estanco modelo tradicional. Si el copyright o derecho de autor es lo que ha generado la polémica porque cierra la distribución cultural, el copyleft y la libre distribución pueden ser la solución de una apertura cultural.


¿Podría ser excesiva la duración vitalicia de los derechos de autor?
¿Cuántas veces cobró el que inventó el volante por su genialidad?
¿Acaso cobra cada vez que un automóvil lo incorpora?
¿Por qué hemos fetichizado la cultura hasta estos límites tan vulgares?
¿Es adecuado tachar al público de “pirata” cuando, precisamente, es ese el público para el que produce la cultura?

Todas estas preguntas, como parte del debate antes mencionado, no serán aquí respondidas; sino que se dejan para la reflexión del lector según sus valores y sus hábitos de consumo. La solución no es sencilla, ni mucho menos, sino que se presenta compleja. Una complejidad que, en cualquier caso, debería ser resuelta mediante el diálogo de las partes y la adopción de una serie de premisas que las beneficien a todas de manera equitativa.Viñeta - comic sobre piratería:

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Referencias:

(1) Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible
(2) Ley 23/2006, de 7 de julio, por la que s emodifica el texto refundido de la Ley de propiedad intelectual, aprobada por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril.
(3) Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico
(4) Ángeles González Sinde

Enlaces de interés:

El problema:
Texto Ley sinde en RTVE.es

Los opositores a la Ley Sinde:
Manifiesto por una cultura libre
Red y libertad
No a la Ley Sinde
La lista de Sinde
Coalición pro acceso a la información
Partido pirata

Los defensores de la Ley sinde:
Noticia Presidente Gobierno anunciando Ley Sinde
Sociedad general de autores
Copyright por la creatividad
Manifiesto derechos para todos en internet


Archivo público de las imágenes utilizadas:
Morguefile